Desmontando mitos: ¿Es bueno hacer públicos los precios de tus productos o servicios?

Capítulo 1. El mito: es mejor no publicar ni comunicar tus precios.

No son pocos los negocios que a día de hoy prefieren ocultar sus precios. Para que no los sepa tu competencia, por si eres más caro que otros como tú, porque no estás seguro de que sean los mejores del mercado… Las razones pueden ser muchas para no hacerlo, ¿pero realmente estás ganando o perdiendo clientes por no dar esa información?

Cuando alguien está interesado en comprar tus productos o servicios, quiere saber dos cosas: qué vendes y por cuánto. Y no por tener precios superiores a los de tu competencia significa que vas a salir perdiendo.

Desmontando un mito: “¿Es bueno hacer públicos los precios de tus productos o servicios?”.

Razones por las que SÍ que debes comunicar tus precios

– Si tienes unos precios competitivos. La razón por excelencia. Si tus precios son más bajos que los de tu competencia o lo que es lo mismo, si tienes los mejores precios del mercado, comunícalos.

– Si tienes buena relación calidad-precio. Puede ser que tus precios no sean los mejores del mercado pero que la calidad sea bastante mejor que la estándar. En ese caso, nadie podrá recriminarte que tus precios son demasiado caros porque lo que ofreces también es mejor.

– Si tienes una imagen de marca fuerte y reconocida. Aunque tus precios sean más altos que los de tu competencia, si te acompaña un reconocimiento social por tu calidad y tienes una marca sólida, probablemente los clientes acudirán a ti. Puedes comunicar tus precios abiertamente y apostar por tu trayectoria y experiencia. 

– Si añades extras que aporten valor a tu producto o servicio. Si vendes un corte de pelo y estás utilizando el mejor champú del mercado o si tus camisetas están confeccionadas con algodón ecológico estás aportándole un valor extra a tus ventas. En ese caso, también puedes comunicar tus precios, eso sí, acompañándolos de todos los extras que harán que un cliente se decante por ti. 

– Si tienes una oferta con un descuento importante. Los grandes descuentos siempre llaman al ojo del consumidor. Si estás presentando una oferta pero la cantidad de importe descontado es atractiva, puedes comunicarla hasta cansarte.

Razones por las que puedes no comunicar tus precios

– Cuando requiere una personalización para cada cliente. Si tus productos no están estandarizados y a cada cliente le ofreces lo que más se ajuste a su caso particular, puedes omitir tus precios. 

– Cuando influye tu política de empresa. Si tu política de empresa no se basa en el precio de sus servicios, sino en la calidad de lo que ofreces.

En estos casos puedes utilizar el tan conocido “desde” para comunicar las tarifas básicas de tus productos y servicios.

Publicar tus precios no tiene por qué jugar en tu contra. Es bueno siempre y cuando el precio que pides por tus servicios esté justificado. ¿Y tu precio está justificado? Si después de haber leído todas las razones todavía tienes dudas o prefieres no publicarlos, tal vez sea porque algo se te está escapando. Revísalos y crea una estrategia de marketing personalizada para que los clientes lleguen a ti sí o sí. 

*La publicación o comunicación pública de los precios de una empresa siempre quedan sujetos a su política empresarial y a una decisión privada de la misma.